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Sazonal Household
Muerte
a los gérmenes português
Utilizados
en los productos de limpieza doméstica
como preservadores y en el combate de microorganismos, los biocidas
son activos indispensables en las formulaciones
Existen
agentes químicos que tienen como objeto controlar
o eliminar microorganismos en áreas donde son indeseados.
Son los biocidas, preservadores utilizados en productos líquidos
de limpieza doméstica – el agua es un factor que beneficia
la proliferación de microorganismos – como multiuso,
limpia-vidrio, detergentes o jabones líquidos. Se trata
de una materia prima fundamental en las formulaciones, pues al
alastrarse los microorganismos pueden provocar el deterioro del
producto. Además de preservar los biocidas tienen acción
desinfectante y eliminan los microorganismos del lugar donde el
producto es aplicado.
“Esos productos son fuentes de nutrientes favoreciendo la proliferación
rápida de los microorganismos, así sin un preservante
en la formulación, el producto se degradará con una
gran rapidez”, afirma Luciana Lion, vendedora técnica
de Arch Química Brasil. El biocida es el responsable por garantizar
la calidad de los productos hasta la fecha de validez establecida
por la empresa, pues el activo mantiene las propiedades de los productos,
protegiéndolos contra la luz, el calor y el almacenamiento.
Un producto contaminado puede presentar características como
embalaje inflado, alteración de color y olor o puede quedar
más líquido. Consecuentemente sus propiedades son alteradas
y su efecto perjudicado.
Bacterias
eliminadas – Otra finalidad de los biocidas, si
fueren utilizados en una concentración mayor, es eliminar
bacterias. Por ello, también son utilizados en productos
desinfectantes, desarrollados para matar gérmenes y hongos. “Entre
los activos usados, uno de los más antiguos es el formaldehído
que tiene una relación costo-beneficio buena y presenta
mejor desempeño en detergentes y multiusos, pero su problema
es la gran posibilidad de irritabilidad de la piel”, afirma
Luciana Lion.
Las empresas que pueden invertir un poco más, ya no utilizan
tanto el formaldehído. La tendencia son las isotiazolonas,
un biocida más estable en la formulación con acción
eficaz, menor problema toxicológico y que proporciona una
preservación más prolongada. Su costo es más
alto y, mientras tanto su utilización es mayor en Europa
y en Estados Unidos. “En Brasil son usados por empresas que
no quieren más el formaldehído y en productos que
este otro activo no presenta buenos resultados como ceras y lustra-muebles
que contienen más nutrientes en la formulación y,
por lo tanto, es un ambiente más propicio al desarrollo
de microorganismos”.
Costo
x beneficio – Según José Sebastião
de Sá, biólogo de investigación y desarrollo
de Dow Brasil Sebastião de Sá, la relación
costo-beneficio de un biocida sólo podrá ser evaluada
si logra el efecto esperado sobre los microorganismos indeseados
a una formulación o proceso. Además de ello, hay
también otros factores que influencian en esa evaluación
como el grado de toxicidad y su biodegradabilidad. Esta tendencia
ya puede ser comprobada. “En la actualidad, las empresas
buscan moléculas con baja toxicidad y productos biodegradables
capaces de eliminar los microorganismos indeseados y, al mismo
tiempo, no afectar el medio ambiente”, dice..
Para el biólogo, el mercado de biocidas se caracteriza por
la alta competitividad con varios proveedores de diferentes principios
activos. “Hay una tendencia para que exista mayor control
del uso de biocidas, tal vez hasta por medio de reglamentaciones
y limitaciones de uso”, dice. La perspectiva para el año
siguiente, según Sebastião de Sá, es la sustitución
de productos que tengan un grado de toxicidad elevada y no sean
biodegradables.
Uso
industrial – Además de ser aplicados en detergentes
(como preservante de la formulación), suavizantes (como
preservante de la formulación), productos de limpieza de
uso general (también como preservante) y desinfectantes
(como agente desinfectante), los biocidas pueden ser usados en
el control de la contaminación microbiana de un proceso
industrial. Esos agentes son responsables por la desinfección
de tuberías, reactores, tanques de almacenaje, control de
contaminación en torres de enfriamiento y preservación
de formulaciones, según José Sebastião de
Sá, biólogo de investigación y desarrollo
de Dow Brasil.
“Los biocidas preservan las formulaciones, mantienen la línea
de producción o proceso exento de contaminación microbiana
evitando así las pérdidas de producción, los
riesgos de infección y la genera de residuos”, dice.
Los efectos de un biocida pueden ser comprobados por factores como
estabilidad, preservación y desinfección.
Inversión – Invertir en la utilización de
los biocidas es fundamental para la fabricante Ingleza. Productos
como multiusos, detergentes, suavizantes, limpiadores, ceras y
desinfectantes, de las líneas doméstica y profesional,
contienen los activos en su formulación. Pero cada producto
tiene sus características específicas que requiere
un tipo de biocida ideal y diferenciado.
“Los beneficios son incuestionables”, afirma Cristiane
Araújo de Paula, gerente de investigación y desarrollo
de Ingleza. Según ella, a pesar de la elevación del
costo de la formulación – factor extremamente importante
en un mercado competitivo como el de limpieza, donde el precio puede
ser el factor decisivo – la utilización de biocidas
es primordial para asegurar los beneficios y atributos de los productos,
aún durante su utilización y manipulación por
los consumidores.
“Sólo las Buenas Prácticas de Fabricación y Control
determinadas por Anvisa, no garanticen la exención completa de bacterias
y hongos en el producto”, dice la ejecutiva. Por ello, Ingleza invierte
en biocidas y garantice las características originales de sus productos
durante toda su vida útil, es decir, en el período de validez. “Preservación
microbiológica es una de las condiciones esenciales para conferir
la idoneidad al producto y al fabricante”.
Efectos
comprobados – Hoy están disponibles en el
mercado diferentes moléculas y asociaciones diferenciadas
que son muy eficaces, según las características de
cada producto como pH, temperatura, proceso productivo, viscosidad
o coloración, pero la relación costo-beneficio para
este mercado todavía no es atractiva.
La comprobación de los efectos de los productos que contiene
biocidas puede ser hecha por el “Challenge Test”, es
decir, un desafío microbiológico y fúngico
a que el producto es sometido. Según Cristiane Araújo
de Paula, este método consiste en agregar un “pool” de
bacterias y hongos al producto que debe ser capaz de eliminarlos
completamente. Es necesario inocular esos microorganismos al producto,
esperar 24 horas y hacer una lectura de la eficiencia del biocida.
Enseguida, son hechas otras lecturas con 48 horas, 7, 14, 21 y
28 días. En el 7° y en el 14° día el producto
sufre nueva inoculación con las mismas bacterias y hongos
previamente establecidos. Las lecturas son realizadas y el resultado
debe ser exento para ser realmente eficaz.
“Los productos sin biocidas ofrecen riesgos a la salud de los
consumidores lo que ocurre generalmente con los fabricantes “informales” que
venden productos en galones de dos litros (pet) o fabricantes pequeños
que ignoran los peligros existentes”, advierte la gerente.
La inexistencia del biocida puede ocasionar la proliferación
de diferentes microorganismos en los productos pudiendo causar varias
infecciones, enfermedades, irritaciones y reacción alérgicas
si hubiere contacto directo con la piel. En otros casos, un producto
sin biocida, y que desarrolla una contaminación microbiológica
puede generar olor desagradable, desestabilidad de la formulación,
reducción o aumento de viscosidad, alteración de color
y principalmente la interferencia en la eficacia del producto.
Factor-clave – Otra empresa que no abre mano de los biocidas
es la Noronha Produtos Químicos. La empresa utiliza los
activos en la formulación de los desinfectantes, multiusos
y desodorizantes ambientales, todos de la línea Cenap. “El
biocida es el factor-clave en la fabricación de nuestros
productos”, dice Francisco Noronha, ingeniero químico
y propietario de la empresa. Según él, en la actualidad
el mercado ya utiliza moléculas sintéticas en sustitución
al tradicional formaldehído. “El costo es mayor, pero
la calidad del producto se hace superior”, afirma. “Además
de ello, las moléculas sintéticas no interfieren
en la esencia de las formulaciones, como ocurre con el formaldehído
que tiene un olor irritante”, explica.
Garantía de calidad para el consumidor y para las empresas,
los biocidas son indispensables en las formulaciones de los productos
de limpieza doméstica. La inversión en estos activos
proporciona un resultado positivo, que trae mayor confiabilidad
a las compañías y mayor seguridad a los consumidores.
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